La frustración en los niños, cómo manejarla
La frustración en los niños, como manejarla

El sentimiento de la frustración en los niños se manifiesta, como un sentimiento de malestar.

Que se presenta cuando una necesidad no es satisfecha por parte de los padres o de sus cuidadores.

Es importante saber que, durante la infancia, nuestros pequeños se creen los reyes del mundo.

Ellos creen y sienten que el mundo gira entorno a ellos, son egocéntricos y demandan mucha atención.

Les cuesta pensar en los demás, solo piensan en ellos mismos.

Los niños no reconocen muy bien el concepto de tiempo, razón por la cual quieren que sus deseos se satisfagan inmediatamente.

Cuando los padres o alguna otra persona los hacen esperar ante la demanda de su deseo, es que se manifiesta la frustración en ellos.

Presentándose con llanto, ira, pataletas, entre otras conductas no adecuadas.

El sentimiento de frustración es natural en los niños, cabe resaltar que los padres juegan un papel determinante en la crianza del niño.

Ya que serán ellos los encargados de ayudar al pequeño a entender que el mundo no gira entorno a ellos.

Sino que ellos hacen parte de un mundo al que pertenecemos todos.

También deberán ayudarlos a entender que todos sus deseos no pueden ser cumplidos, ni satisfechos siempre que ellos quieran.

Que en ocasiones debemos esperar y tener paciencia hacia cualquier demanda que tengamos.

Los padres son el factor fundamental, enseñando a sus hijos a adquirir un adecuado manejo de las emociones.

¿Qué es la frustración?

Se define como una respuesta emocional que manifestamos los seres humanos cuando no se satisface una necesidad o deseo que tenemos.

Generando reacciones a nivel emocional como la ira, tristeza, además de ansiedad o disforia.

En los niños es muy normal que se presente este sentimiento en los primeros años de vida.

Pero como mencionamos anteriormente dependerá de los padres, que esta conducta se exprese negativamente o positivamente.

10 características de un niño con baja tolerancia a la frustración

Estas son algunas de las conductas que puedes identificar en tu hijo o hija.

Para saber si debes trabajar con él o con ella la baja tolerancia a la frustración y a su vez fortalecer el manejo de sus emociones.

  1. Son niños muy exigentes.
  2. Demandan mucha atención en todos los ámbitos de su vida (familiar, social y escolar).
  3. Lloran fácilmente por cualquier situación o deseo que no les satisfagan.
  4. Buscan satisfacer sus necesidades de forma inmediata.
  5. Suelen hacer pataletas.
  6. No tienen un adecuado manejo de las emociones.
  7. Son niños o niñas impulsivos.
  8. Pueden presentar problemas de ansiedad.
  9. Son agresivos en la mayoría de las ocasiones.
  10. Les cuesta acatar normas y límites.

¿Cómo enseñar al niño a tolerar la frustración?

Como se ha mencionado anteriormente, que un niño aprenda a controlar la frustración dependerá directamente de la crianza que le brinden sus padres.

Recordemos que los niños en los primeros años de su vida creen que el mundo gira entorno a ellos.

Dependerá entonces de los padres mostrarles que no es así, los adultos siempre seremos el espejo de los niños.

Así que si un niño presenta baja tolerancia a la frustración también dependerá de los aprendizajes que haya recibido en casa y del ejemplo que haya recibido de los adultos con los que conviva.

Pongamos un ejemplo:

Si el niño hace una pataleta para obtener algo que quiere y sus padres se lo otorgan, ¿Cuál será el aprendizaje que está recibiendo el niño?.

Lo que el pequeño entiende es que esa es la forma más fácil para adquirir lo que desea.

Si por el contrario los padres no acceden ante la pataleta, el niño entenderá que ese no es el camino adecuado para conseguir aquello que quiere.

Es importante resaltar que los seres humanos necesitamos tiempo para adaptarnos a los aprendizajes.

Por lo que es normal que el niño requiera de tiempo para aprender a controlar su frustración.

3 pautas para el manejo de la frustración en los niños

Es fundamental enseñar a los niños desde pequeños a tener un adecuado manejo de la tolerancia a la frustración.

Para ello como padres es importante tener en cuentan las siguientes pautas de la crianza:

1. Decir NO:

Como padres nos entristece ver llorar a nuestros hijos, pero debemos tener claro que no podemos decir Si a todo lo que ellos demanden.

Así que en ocasiones debemos decir NO, aunque esta palabra les cause frustración a nuestros hijos.

2. Poner normas y límites:

Es fundamental educar con disciplina positiva, es decir, educar con amor, pero también con firmeza.

Las normas y los límites les permiten identificar a los niños cómo gestionar sus deseos y demandas de una manera positiva.

También a tener un mejor comportamiento y una mejor relación con los padres y demás personas de su entorno.

3. Manejo de las emociones:

Esta característica de los seres humanos siempre será fundamental en cualquier ámbito personal.

En el caso específico de la frustración también es determinante.

Ya que, si el niño cuenta con una buena gestión de sus emociones, sabrá cómo enfrentar la frustración.

Debemos tener claro que la frustración es un sentimiento que nos acompañara por lo largo de nuestras vidas y lo malo no es experimentarla.

Lo que no está bien es no saber cómo gestionarla.

Por eso si entre más pequeños aprenden como gestionarla y manejarla, será más fácil enfrentarlos a los retos que se presentan en la vida diaria.

Cómo ayudar a los niños a tolerar la frustración

Es normal que como padres siempre queramos satisfacer todas las necesidades de nuestros hijos, pero también debemos aprender a decirles que No.

A continuación, te brindamos una serie de recomendaciones para evitar en tu hijo un mal aprendizaje de la frustración.

  1. Enséñale a tu hijo que no todo lo que desea lo obtendrá inmediatamente.
  2. Enséñale que sus necesidades no siempre son primordiales.
  3. Evita la sobreprotección.
  4. Déjalo experimentar situaciones desagradables.
  5. Déjalo intentar resolver sus problemas solo.
  6. Enséñales a realizar tareas de la casa.
  7. Muéstrale que a medida que crezca debe de ir asumiendo responsabilidades.
  8. Enséñale que la autoridad eres tú.
  9. No hagas sus tareas.
  10. Si el reacciona agresivamente, tu no reacciones igual, recuerda somos el espejo de nuestros hijos y ellos siempre trataran de imitarnos.
  11. Ayúdale a gestionar su emoción de tristeza o enfado.
  12. Muéstrale que pueden existir diferentes alternativas para reaccionar ante una situación negativa.
  13. Enséñale que la comunicación siempre es una buena herramienta para expresar lo que siente.
  14. Enséñale a ser perseverante.
  15. Muéstrale como trazarse objetivos.

Si después de seguir todas estas recomendaciones tu hijo no logra controlar el sentimiento de frustración, puedes buscar ayuda profesional.

Es una buena opción para que nuestros niños aprendan a conocer y a regular sus emociones y sentimientos.

En Hakuna Matata contamos con diferentes tipos de terapia que pueden ayudarte en el manejo de la frustración en los niños.

La más recomendada para esta problemática en específico es la terapia grupal.

Actividades para trabajar con los niños la frustración

Realizar actividades, lúdicas, artísticas y relajantes con los niños.

Siempre serán una excelente opción para que nuestros pequeños logren introyectar el mensaje que les queremos brindar de una manera más fácil.

Aquí te brindaremos algunas actividades que pueden servir de ayuda para trabajar con tu hijo la tolerancia a la frustración.

1. Los cuentos

A los niños les encanta escuchar historias y si son contadas por sus padres aún les gustan más.

Implementa esta estrategia para trabajar este sentimiento negativo con tus hijos.

Por medio de los cuentos puedes mostrar a tu niño, que todas las personas en algún momento podemos experimentar frustración.

Es un sentimiento natural, pero que de igual manera debe aprender a gestionarlo.

Estos son algunos cuentos recomendados:

Hoy estoy enfadado

Hoy estoy enfadado (ed. Beascoa) trata de una historia tierna para ayudar a nuestros hijos a gestionar y superar el enfado, que surge en nuestro interior cuando algo nos genera frustración y sentimientos negativos.

Qué rabia de juego

Qué rabia de juego de Meritxell Martí y Xavier Salomó es un libro perfecto para entender que a veces no todo sale bien a la primera y que hay tener resistencia a la frustración para conseguir nuestros objetivos.

¡Yo pienso, yo soy!

¡Yo pienso yo soy! De Lousei L. Hay. Los más pequeños podrán aprender y comprender la poderosa idea de que son ellos quienes deben tener el control de sus pensamientos y de sus palabras, y ser quienes llevan las riendas de sus vidas.

2. Juegos de competencia en casa

La competencia es un factor que afecta en gran medida a los niños que tienen baja tolerancia a la frustración.

Por esta razón te invitamos a que compartas los siguientes juegos con tu hijo, donde él se divertirá, pero además aprenderá que en ocasiones se puede ganar pero que también se puede perder.

-Armar pirámides:

Para esta actividad puedes utilizar vasos de plástico o cualquier otro objeto que sirva para armar una pirámide.

El objetivo es que compitas con tu hijo y miren quién arma la pirámide en el menor tiempo posible.

-Contar objetos:

Puedes elegir cualquier objeto, entre más pequeño sea mucho mejor, (por ejemplo: puedes utilizar alimentos como las lentejas).

Pon una meta de cuántos objetos deben contar, el que lo haga en menor tiempo, gana.

3. Realicen una manualidad

El amigo frustración

Van a crear un personaje con los materiales que ustedes tengan en casa, puede ser plastilina, cartón, pueden dibujar, pintar.

La idea es que el niño elija el material que más le guste y lo haga sentir cómodo.

Seguidamente van a escribir una historia acerca de este personaje, donde le enseñen por qué no debe reaccionar de una forma negativa cuando siente frustración.

Por el contrario, le van a enseñar que es importante mantener la calma ante las adversidades.

Nota: si en algún momento el niño presenta alguna pataleta, recuérdale como su amigo frustración logra controlar esos sentimientos negativos.

Esto ayudara a que él regule su frustración.

Si bien como padres tenemos muchas herramientas para la crianza de nuestros hijos.

A veces ocurre que hay situaciones que se nos salen de la mano y a las que no les encontramos salida.

Para ello lo mejor siempre será buscar ayuda profesional.

En Hakuna Matata siempre estaremos dispuestos para acompañarte a ti y a tu familia en todos esos procesos conflictivos que se puedan presentar en cualquier integrante de la familia.