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Cuando eramos niños siempre tuvimos miedo a caernos, a la oscuridad, a estar solos en un lugar desconocido, a los bichos, y muchas otras fobias que se han convertido en nuestros grotescos acompañantes de viaje.  Para la Real Academia de la lengua Española el miedo significa: angustia por un riesgo o daño real o imaginario.

El miedo es entonces una emoción primaria “básica”, dicha emoción se manifiesta en nuestro cuerpo y nuestra mente, con la finalidad de ayudarnos en nuestra supervivencia como un mecanismo adaptativo al entorno y que sirve para reaccionar a situaciones que representen algún tipo de peligro. Aunque también es una emoción “aprendida” cuando se refiere a algo irreal o imaginario

El niño de 5 años le dice a la mamá que tiene miedo de los fantasmas, este es un miedo aprendido, seguramente fue una imagen que vio en la televisión o que escuchó en su entorno familiar, social o educativo, de aquí radica la importancia de ser muy cuidadosos a la hora de mencionar nuestros miedos cuando tenemos a nuestros chiquitos en frente.

El miedo siempre será normal en cualquier etapa de nuestra vida ya que sirve como medio de defensa ante las situaciones que representen peligro. Por lo tanto es normal en los niños, en sus diferentes etapas de desarrollo, que se encuentren constantemente con ese coco que siempre les hará temblar de horror, terror, miedo.

A continuación, les daré algunas recomendaciones generales que podrán ser de ayuda en aquellos momentos en que su niño esté experimentando algún tipo de miedo.

  1. Identificar los miedos en nuestros niños: a qué le tienen miedo, por qué tienen miedo a ese lugar, ese recuerdo, ese animal.
  2. Transmitir seguridad al niño para que hable sobre sus miedos y, si es posible, que haga una representación de ellos.
  3. Alentar al niño a que se enfrente a sus miedos dibujando, por ejemplo, la causa de sus temores. Este tipo de actividades fomentará en ellos la autoestima, la autonomía y la confianza en su familia.

Dándole vida a los miedos…

Esta actividad permitirá que nuestros niños identifiquen sus miedos.

Vas a necesitar papel arco iris, colores, marcadores, revistas.  Lo primero que debes hacer es animar al niño a que plasme en un papel sus miedos, para ello le pedirás que lo haga de una manera creativa, no habrá límite en los colores e imágenes que irá a utilizar para darle vida a sus miedos.  En esa misma imagen va a dibujar a sus personas favoritas, o aquellas que lo hagan sentir seguro, esto con el fin de que el niño observe que sus miedos no son tan grandes como parecen y con la ayuda y apoyo de sus familiares puede superarlos.  Luego le dará un nombre a ese miedo y pondrá la hoja con el dibujo de su miedo en su habitación.

Con este ejercicio no solo identificará sus miedos sino que comprenderá que éstos son parte de la vida y son necesarios en algunas situaciones cotidianas.


Nosotros como padres y guías de nuestros niños debemos tener claro que el miedo es una emoción y las emociones son necesarias para nuestro proceso de crecimiento, el apoyo emocional a nuestros hijos es fundamental para su desarrollo como persona.

¡Y hablando del miedo¡ Una buena película para ver en familia: Monsters Inc.  Esta mágica pieza del cine animado acercará a nuestros niños, y a nosotros ¡Por supuesto!, al mundo donde habitan esos monstruos que habitan en nuestros armarios, nuestras mentes, o en esa parte de nuestro ser donde habitan los miedos.

Erica M. Montoya L.
Psicóloga Hakuna Matata

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