Habilidades sociales en los niños, cómo mejorarlas
Habilidades sociales en los niños

La socialización con iguales en los primeros años de vida es fundamental para un buen desarrollo y adaptación.

Los niños deben aprender a relacionarse adecuadamente para vivir de forma satisfactoria en compañía de los demás, ya sean sus pares o adultos.  

Desde el nacimiento las personas buscan relacionarse y crear vínculos afectivos, los cuales serán la base para ir adquiriendo todas aquellas habilidades que los definirán como adultos.

Para poder desarrollar estos vínculos se requiere la influencia de otras personas y situaciones sociales, considerándolo como un proceso interactivo.

Desde el nacimiento la familia (padres, hermanos, abuelos, tíos, primos) van a ser el contexto de referencia, donde irán aprendiendo a mejorar las habilidades sociales en los niños.

Los niños comienzan a sentir la necesidad de relacionarse a partir de los 3 años.

A los seis años las relaciones todavía son muy cambiantes y aun no se establecen vínculos estrechos ni permanentes.

El afianzamiento de las relaciones interpersonales se producirá con más intensidad hacia los nueve años, es aquí cuando inician la formación de grupos, son más estables y se implican emocionalmente.  

El colegio es un lugar vital para el correcto desarrollo de los niños, tanto a nivel cognitivo como social.

El paso por el colegio marca el carácter y la formación de la personalidad de cada niño.

Son muchos los casos que, pese a no vivir en un entorno estable y estructurado, el colegio funciona como el arma de defensa para poder construir una personalidad y una formación óptima y necesaria para un buen paso de la infancia a la vida adulta.

Sin embargo, el colegio no es el único escenario donde los padres deben contemplar que sus niños se eduquen y se relacionen con otros niños.

Espacios para mejorar las habilidades sociales en los niños

Llevar a éstos a otros lugares didácticos es necesario, ayudará a mejorar el desarrollo de las aptitudes sociales.

La importancia de relacionarse con los niños más allá del colegio es vital, los parques infantiles es una gran opción, esto les ayudara a conocer nuevos niños y a reforzar actitudes positivas con los demás.

Actitudes tales como, solidaridad en el juego, tolerancia con otros niños, fomentar la imaginación, realizar actividades lúdicas y didácticas,

Además, que el socializar con otros, aun siendo desconocidos, les ayudará a tener una mejor empatía y desarrollo en la creación de nuevas relaciones interpersonales a futuro.

El entorno de juego de un niño no debe porqué ser siempre el mismo. Es decir, el colegio, el barrio, el parque de al lado de casa, los mismos amigos y primos.

Importancia que nuestros niños empiecen a relacionarse

Pues bien, las relaciones que se establecen durante el proceso de la niñez contribuyen al desarrollo integral de la personalidad del niño, en este período es determinante la participación de la familia para lograr la socialización de ese ser humano que esta en su primera etapa de aprendizaje.

Sin embargo, el rol de los educadores, auxiliares pedagógicos y psicólogos son de gran influencia, para que desarrollen habilidades sociales en los niños y conozcan la importancia de comenzar a relacionarse con los demás.

Es relevante mencionar que las relaciones interpersonales son fundamentales en el desarrollo de la persona como ser social.

Es trascendental que estén marcadas por un ambiente de amistad, respeto, comprensión, escucha y mucho cariño.

Aspectos que sin duda alguna aumentarán la autoestima, los aprendizajes y pensamiento crítico en el niño, para que empiece a formar su carácter e ideología desde temprana edad.

Amigos en el desarrollo de habilidades sociales en los niños

Las amistades son un factor muy importante en la vida de los niños, son estos los que ayudan al desarrollo emocional y social.

Mediante estos vínculos afectivos se aprende a establecer normas, considerar alternativas y tomar decisiones.

A través de este lazo logran experimentar emociones como el miedo, enojo, agresión y rechazo, aprenden a ganar y a perder, entienden lo que es apropiado y lo que no.

Así mismo adquieren conocimientos sobre el posicionamiento social y las clases de poder: quién está dentro, quién está fuera, cómo dirigir y cómo seguir, qué es justo y qué no.

Los niños se vuelven conscientes de que todas las personas son diferentes, tienen diferentes pensamientos y viven diferentes situaciones, las cuales requieren diferentes comportamientos, llegando a entender y comprender los puntos de vista de los demás.

El poder contar con amigos le proporciona al menor compañerismo y les ayuda a descubrir quiénes son al compararse con otros niños (quién es más alto, quien es más fuerte, quien salta más alto, quién es más rápido, quien saca mejores notas).

Aprenden que son similares a otros niños, pero que cada uno tiene sus cualidades y diferencias.

La amistad una necesidad para el desarrollo psicosocial

El consuelo y el apoyo que dan los amigos ayudan a los niños a afrontar momentos difíciles o periodos de transición.

Estudios han demostrado que los niños que tienen amigos disfrutan de un estado de bienestar óptimo, de una mejor autoestima y tienen menos problemas sociales.

Mientras que los niños con problemas para relacionarse y hacer amigos tienen más posibilidades de sentirse solos, recibir burlas de los compañeros, tener problemas académicos y de adquirir malas conductas.

3 factores para mejorar las habilidades sociales en los niños

1. La autoestima:

Una base solida de autoestima y confianza en ellos mismo les facilitará la participación en tareas y actividades con sus demás compañeros.

Si ellos confían en ellos mismos, podrán intervenir en las actividades y juegos con demás personas sin miedo a sentirse juzgados o rechazados.

2. Capacidad de empatía:

Que un niño pueda reconocer y comprender las emociones y diversas situaciones por las que pasan los demás, ponerse en sus zapatos e imaginar cómo se pueden estar sintiendo en una determinada situación.

Los ayuda a saber qué hacer o decir en determinados momentos o situaciones.

El no lograr entender los motivos del otro para hacer algo determinado conlleva a que puedan sufrir ante determinadas situaciones.  

3. La asertividad:

Es la capacidad de expresar lo que queremos o necesitamos de una forma y tono de voz adecuada.

Así mismo defender nuestros derechos sin agredir ni someternos a la voluntad de otras personas.

Ser asertivo es fundamental para lograr habilidades sociales en los niños de forma satisfactoria.

Los padres pueden ayudar a mejorar las habilidades sociales

Los padres pueden ayudar a sus hijos a poner en palabras aquello que en muchas ocasiones puede parecer obvio o incluso absurdo. Así se les ayudará a ser conscientes de cada situación y comprender y manejarse mejor en las situaciones sociales.

Es necesario explicarle al menor lo que representa para ellos la amistad. Esta transmisión es importante y hay que dedicarle esfuerzo.

Si los padres no les dan mucha importancia a las relaciones sociales en el tiempo de ocio, posiblemente los hijos tampoco lo considerarán importante.

Ellos son modelos de referencia para sus hijos y su forma de relacionarse en lo social será un factor determinante en el modelo de aprendizaje que se transmita a los niños.

Es importante que puedan estar en contacto con el colegio y el profesor de su hijo, en este lugar es donde más horas pasan y si llegase a existir dificultades en las relaciones interpersonales, es allí donde se evidenciara inicialmente.

Realizar actividades hipotéticas sobre resolución de conflictos que enseñen a los niños a encontrar alternativas para gestionar los problemas.

Trabajar en tareas de cooperación, organizar juegos, trabajar en equipo realizando las labores del hogar, hace que se fomente la interacción y fortalezcan las alianzas, con el fin de crear habilidades sociales en los niños.

Es primordial respetar el estilo de sociabilidad de tu hijo

Algunos niños desarrollan mejor sus habilidades sociales con muchos amigos, otros con menos pero más íntimos.

Algunos hacen amistades de manera más rápida mientras que otros necesitan más tiempo.

Los padres pueden ayudar a que su hijo dedique tiempo a hacer amigos. Esto es especialmente importante si el niño es tímido o introvertido y le cuesta las interacciones con otros niños.

En ocasiones es de ayuda que el niño pueda invitar a compañeros de clase a su casa, hacer planes con otros familiares para que los niños vayan al cine o a un parque de diversiones o sugerirle directamente que invite a algún amigo.

Si tu hijo tiene problemas con algún amigo, fomenta que hable con él o ella y piensen de qué manera pueden solucionar las dificultades de una forma adecuada.

Es importante ayudar al niño a manejar la situación de forma positiva y a entender sus reacciones y sentimientos.

5 consejos para mejorar sus habilidades sociales

Es posible que los niños estén aprendiendo a relacionarse con los demás gracias al ejemplo que ven en sus padres.

1. Edad para relacionarse

En momentos los padres no saben cuándo es el mejor momento para que los niños entiendan que no se puede hablar con todas las personas por igual y que hay que tener cuidado con los desconocidos.

La edad en la que se comienza a sentir la necesidad de relacionarse con los demás es a partir de los tres años.

Es en esta edad cuando los niños comienzan a tener más contacto con el entorno y con las personas de alrededor.

2. Los padres deben ser un buen ejemplo de relación

Es necesario que los niños vean en sus padres un buen ejemplo de relación e interacción con los demás.

Si los papás respetan a las personas, su espacio personal y se comunican adecuadamente, tanto con personas que conocen como con las que no conocen.

Los niños aprenderán un modelo positivo para mejorar sus habilidades sociales con otras personas.

Es necesario que los niños se sientan capaces de relacionarse con los demás (conocidos y no conocidos) sin miedo, pero sabiendo que hay circunstancias en las que se debe tener precaución.

Es importante no hacerle comentarios negativos, ni etiquetarlo y menos en público, al hacer esto estamos reforzando su introversión y avergonzándolo.

3. La seguridad

Los niños deben entender que ningún adulto les pedirá ayuda cuando se encuentren sin sus padres o un adulto responsable de ellos, si un adulto se acerca a él sin conocerle para pedirle algo, eso no está bien.

Si los padres empiezan desde temprana edad (3 años) con este tipo de normas de seguridad con las relaciones con los demás.

Los niños podrán interiorizarlos de forma que sepan que eso es lo correcto y no hay que hablar con personas desconocidas.

4. Hay que evitar que tengan miedo

El objetivo no es que los niños tengan miedo de las personas. El objetivo es que aprendan a ser selectivos con las personas que hablan y con quién no deben hacerlo.

Es necesario que los niños tengan la orientación adecuada de cuándo y cómo relacionarse adecuadamente con los demás.

Hay muchas formas de fomentar la seguridad sin que se tenga que generar miedo en los niños, por eso es necesario capacitar a los niños con un enfoque positivo.

Por ejemplo, puedes decirle que existen reglas de seguridad que hay que seguir y que todos los niños y los adultos deben seguir.

Los niños viven cada día con reglas (en casa, en la escuela, en las actividades extraescolares, etc.), por lo que esto será una forma más de saber lo que está bien de lo que no lo está.

Así los niños podrán reconocer qué es una situación insegura o si el comportamiento de otra persona es inapropiado.

Hay que explicarles a los niños que no deben hablar con extraños hasta que su padre o su madre esté delante.

5. Enseñar a los hijos a confiar en su instinto

Todos tenemos un instinto de seguridad que nos avisa cuando algo está bien de lo que no lo está, este instinto se activa con la guía de los padres y los niños deben saber qué es.

Los niños pequeños también están en contacto con sus instintos y pueden aprender a diferenciar esa sensación de otras diferentes.

Es necesario enseñar a los niños que sus sentimientos son muy importantes en cualquier momento y si hay una sensación extraña también se le debe hacer caso, esto hace parte de sus habilidades sociales.

Para que entiendan este instinto se les puede decir cosas como que se siente como si estuviera asustado, triste, enfadado o incluso como si sintieran asco de algo o alguien.

¡No dejes que tus niños se cierren a las posibilidades!

Teniendo en cuenta que los niños reflejan lo que la sociedad y el contexto social les transmite.

Es trascendental añadir que las relaciones interpersonales que se establecen logran influir en la construcción de nuevos aprendizajes.

Es importante crear un ambiente comunicativo de calidad en torno a los niños y niñas para garantizar su desarrollo armónico.

Ya que durante la edad preescolar se forman los cimientos principales que influirán a lo largo de la vida.

Por esto es significativo mejorar las habilidades sociales en los niños desde temprana edad.

En Hakuna Matata le apostamos a una serie de estrategias didácticas encaminadas a favorecer las relaciones interpersonales de nuestros niños.

Además de beneficiar la adquisición de competencias para la vida y la formación de niños seguros, autónomos, creativos y participativos.

Mediante un refuerzo de las habilidades sociales adecuadas, se puede mejorar la sociabilidad del niño.