• Publicación de la entrada:11 agosto, 2020
  • Categoría de la entrada:Psicología
Qué es la intolerancia: 10 rasgos para identificarla…
Qué es la intolerancia

Para empezar, la intolerancia hace referencia a aquella persona que no puede soportar ni aceptar opiniones, ideas o pensamientos diferentes a los propios. 

Una persona intolerante siempre será calificada de intransigente, terca, obstinada, testaruda y fanática. En efecto la intolerancia siempre será una barrera, una muralla, que se impone frente al otro y que busca que el otro no se exprese cuando lo hace en contra de nuestros principios o pensamientos. 

La palabra intolerancia proviene del latín “intolerantia” que significa “cualidad del que no puede aguantar, sobre todo otras opiniones”.

Ahora responde estas preguntas: ¿Tienes dificultad para escuchar al otro cuando expone ideas o tiene creencias diferentes a la tuya? ¿Te exaltas con facilidad cuando hablan de algo que no te gusta o no soportas? ¿Sientes odio por aquello que se impone a tus principios y pensamientos?.

Luego de dar respuesta a estas preguntas pensemos un poco si somos, o no, intolerantes…si tu respuesta es SÍ, vamos a entregarte 10 rasgos, o características, que te permitirán identificar y saber más sobre qué es la intolerancia. 

Ahora bien, si tu respuesta es NO, tranquilo puedes continuar leyendo este texto para que implantes la tolerancia en tus días, y sepas más sobre la intolerancia.

10 características de una persona intolerante

El ser humano siempre ha tenido contrarios y opositores. Siempre habrá personas que piensan diferente a nosotros y ello debe respetarse porque hace parte de nuestra personalidad, y de nuestros derechos y libertades. 

Además, imagínate un mundo donde todos pensáramos igual, un mundo sin diferencias, sin otras apreciaciones y distinciones de realidad.

¡Un dato histórico!

Las grandes guerras y conflictos que el hombre ha vivido en su historia son fruto de la intolerancia humana. Factores como la religión, raza, color de piel, forma de pensar entre otros componentes, han influido para que cruentos episodios de la historia humana fuesen escritos con la tinta de la intolerancia. 

La intolerancia cuando se proyecta es agresiva y discriminatoria, la persona se torna fanática en la proyección de sus ideas, ideales, creencias y pensamientos. Impidiendo que haya un diálogo y una convivencia basada en el respeto por el otro.

Bueno, ahora sí dispongámonos a mirar estos rasgos, características o conductas, que hacen parte de la conciencia de un intolerante. Has una introspección y mírate bien, mira si tus comportamientos poseen estas peculiaridades, muy atentos entonces:

Características de una persona intolerante
Características de una persona intolerante

1. Los prejuicios inundan sus pensamientos

Prejuzgar se convierte en la primera barrera que pone el intolerante y con los prejuicios emiten juicios de valor. Muchas veces, injustificados porque no conoce a la otra persona.

Los estereotipos, la caracterización de las personas, y la apreciación “a primeras” son parte de los rasgos comportamentales de un intolerante. 

Si tienes este rasgo en tus acciones es importante que comiences a conocer mejor a las personas. Escucha al otro, deja que se exprese y exponga sus puntos de vista. 

Una recomendación para abandonar los prejuicios es tomar las ideas de la otra persona que podrían servir para mi vida, y, obvio, nada de señalar ni juzgar al otro debido a sus ideales y pensamientos.

2. Discriminación, como lenguaje de la intolerancia

Estos rasgos que nos permiten saber qué es la intolerancia van conectados unos con otros. Es por ello por lo que luego de prejuzgar injustificadamente al otro el intolerante comienza a discriminarlo, creando un ambiente de rechazo en sus palabras y acciones.    

Cuando sientas que estás discriminando al otro, simplemente porque es o piensa diferente a ti. Vas a mirarte detalladamente en el espejo y vas a pensar si es justo que tú puedas pensar y ser como eres y los demás no puedan hacerlo cuando piensan o son diferentes a ti. 

Recuerda que en el mundo todos tenemos un espacio para vivir. Todos tenemos derecho a pensar lo que queramos, todos podemos convivir, por eso tolerar al otro nos hace más humanos.

3. El fanatismo es su color de identidad

Cuando ya el fanatismo se convierte en la voz del intolerante es muy probable que su pensamiento no sea del todo legítimo o real. Ya hay una voz por dentro que manipula y denigra respecto al otro.  

Cuando ya hay fanatismo existe la posibilidad de que varios intolerantes se junten para desprestigiar las ideas del otro o defender apasionadamente sus ideas.

Si crees que ya el fanatismo está hablando por ti, es necesario que te sientes solitario, y pienses hasta qué punto te puede llevar esa actitud en contra de quienes no piensan como tú. 

Algo que puedes hacer es comenzar a analizar lo que el otro piensa y observar qué lo motiva a seguir esas ideas. Luego piensa en tus propias ideas y recuerda que en esencia somos lo mismo.  

4. No escuchan la voz del otro

Escuchar la opinión de los demás permite que el otro te exponga sus puntos de vista e incluso es la posibilidad de que las personas se puedan conocer más. 

La intolerancia tiene como característica fundamental no escuchar ideas contrarias, es por ello por lo que el intolerante: prejuzga, discrimina y es fanático.

La comunicación asertiva será siempre un efectivo mecanismo de diálogo y escucha. Con estas prácticas se da forma a la tolerancia como una acción de respeto por el otro. 

Ponte en la tarea de propiciar espacios de sano diálogo con aquellas personas que consideras contrarios. Escucha sus posturas y pensamientos y así mismo expresa los tuyos, un diálogo respetuoso es un diálogo de tolerancia.

5. El autoritarismo como una imposición

Al preguntarnos qué es la intolerancia hallamos que también contiene un alto grado de autoritarismo. Las ideas del intolerante siempre van a ser las mejores y las que se necesitan, por ende, las otras ideas no tienen validez y no pueden conocerse. 

Con el autoritarismo la intolerancia se torna agresiva e impositiva.

La persona intolerante muchas veces adopta esta conducta debido a circunstancias que vivió en su infancia y en las que la falta de tolerancia y el despotismo fueron los lenguajes de crianza.

Si en tu conducta siempre buscas imponer tus ideas sobre los demás y además te irritas cuando no acatan lo que pides y quieres, es importante que implementes otro método de comunicación.

6. Sus relaciones interpersonales no son las mejores

En esta parte ya encontramos una problemática mayor en torno a la persona intolerante y es precisamente la dificultad de relacionarse con los demás. Precisamente por sus conductas dominantes, de discriminación y de comunicación unilateral, haciendo que muchas personas no quieran rodearlo o acompañarle. 

Toda relación interpersonal contiene una regla dorada: el respeto, la escucha y la confianza por el otro. Sin estos elementos es muy probable que tengamos dificultades para socializar.

Si ves que las personas no quieren compartir contigo y esa situación tiene que ver con tu intolerancia, recuerda que comprender al otro es comprender nuestra propia persona.

7. No le gustan las críticas

La intolerancia es una acción de no aceptación de todo aquello que contraríe los pensamientos, conductas y actividades de la persona, al no aceptar cualquier observación las críticas nunca serán bien atendidas y por ende provocaran un conflicto.

Toda crítica es una observación que se hace con el fin de mejorar ciertas conductas en la persona. La crítica – desde que no sea destructiva – permite que tengamos un crecimiento personal y una oportunidad de mejora en nuestro actuar y ser.

Si no te gusta recibir una crítica porque no te gusta que contraríen tu forma de ser y actuar. Es necesario que escuches lo que pueden decirte respecto a esas conductas que no son muy agradables… recuerda que te hará más tolerante y mejor persona.

8. Lo quieren todo bajo control

La intolerancia como acción busca tener todo controlado y que ese control se asiente en favor de los ideales y deseos de la persona. 

Para la persona intolerante no existen tonalidades diferentes a la suya, todo lo ven de un mismo color y todo debe operar como ellos quieren.

Si eres de los que quieren controlar e imponer tus ideas, es necesario que respetes la posición de cada persona. No te impongas que la exigencia de atender tus ideas nunca será legítima. 

Recuerda que la intolerancia solo quiere tener una voz y con ella  controlar las ideas del otro.

9. Los enemigos no piensan igual y tampoco tienen derecho

Para la intolerancia quien piense diferente y tenga otra creencia es un enemigo y por consiguiente no es conveniente tenerlo cerca. Con base en ese pensamiento la persona intolerante hace más enemigos que amigos. 

Si crees que las personas que no piensan igual que tú, son enemigos es necesario entonces que te replantees y busques, si es posible, ayuda profesional. Ya que ese tipo de conductas pueden conllevar a conflictos de intereses y roces sociales.

10. Tienen un temperamento explosivo

Para la persona intolerante las personas que no piensan como ellos se convierten en una amenaza y al ser una amenaza comienzan a actuar agresivamente y con hostilidad.  

El fanatismo, las fobias y su actuar discriminatorio hace que su conducta sea violenta y explosiva.

¿Qué tipos de intolerancia existen?

Bien sabemos que la intolerancia es un comportamiento que se asume cuando alguien no está de acuerdo con las ideas, principios, raza, religión, etc., que profesan otras personas, muchas veces se trasluce en actos violentos o denigrantes que incitan al odio.

Algunas maneras de expresar la intolerancia las encontramos desde tres enfoques:

Intolerancia Religiosa

Este tipo de intolerancia tiene que ver con las creencias y maneras de llevar el aspecto espiritual de unos u otros.  Desde los albores de nuestra historia este tipo de intolerancia se ha desplegado siglo tras siglo dejando una estela de miseria y muerte.

Intolerancia Social

Este tipo de intolerancia tiene que ver, en un primer plano, con las clases sociales y las condiciones que viven unas y otras personas.  En segunda instancia, esta intolerancia se materializa por la condición económica, física y mental de la persona, usualmente es humillante y denigra del ser.

Intolerancia Política

Esta intolerancia toma al otro como un enemigo directo, público y por ende debe ser anulado, con esta intolerancia se han gestado grandes guerras y conflictos en el mundo.

12 frases para que seas más tolerante

A continuación, te mostraremos algunas frases para que te repitas y, de seguro, te guiaran por el camino de la tolerancia y la aceptación del otro.

1. Me he vuelto empático

Hacer un esfuerzo por ponerte en el lugar del otro es un buen punto de partida, cuando estamos en el lugar del otro comprendemos qué necesidad tiene el otro.

2. Acepto las diferencias con el otro

Cuando mis diferencias son solo parte de mi personalidad más no son parte de mis conflictos es una aceptación del otro.

3. Valoro la opinión del otro

Vivimos en un mundo donde no todos pensamos iguales, eso hace que no coincidamos en nuestros gustos e ideales, sin embargo, si valoramos la opinión del otro respetamos su persona y propiciamos espacios de conciliación y tolerancia.

4. Estudio un poco sobre otras culturas e ideologías

El conocimiento del otro, de su mundo, hace que comprendamos la razón de sus razones.

5. Analizo mi yo intolerante

Hacer una introspección y conocer esas situaciones, personas y acciones que no toleramos, luego de ello es importante hacer un cambio de actitud.

6. Trabajo en mi autoestima

Cuando valoramos lo que somos comprendemos lo que son los otros, al comprender tolero.

7. Respondo sin enojos y escuchando al otro

Una adecuada comunicación entre las personas permite que se conozcan los puntos de vista de parte y parte.  Tanto lo que expreso como las respuestas pueden ser cruciales para propiciar ambientes de tolerancia.

8. Mi profesión de fe debe ser universal

La religión y sus creyentes es, en ocasiones, motivo de disgustos y conflictos de intereses, por ello lo mejor que puedes hacer es considerarte un hombre universal con una religión universal en la que se acojan todas.

9. Si mi grupo político es el mejor, el tuyo no es el peor

En materia política creemos que solo nosotros tenemos la razón y no está mal luchar por unos principios e ideales, sin embargo, no podemos imponer nuestro pensar y menos aun denigrar del pensamiento del otro.

10. El color de tu piel y tu raza son mi color del alma

No existen colores en la piel, no existen razas superiores, solo existen grupos de personas con una visión de mundo similar, sin embargo, eso no excluye a los demás de estar en mi mundo.

11. Mis gustos sexuales y mi manera de amar son tan respetables como tu

A veces creemos que nuestro mundo es perfecto y lo demás es un conjunto de patrañas, realmente es una patraña no aceptar al otro en su imperfección o lo que creemos es imperfección.

12. Nadie es inferior a mi

La intolerancia se basa en la no aceptación del otro en sus diferencias y deseos y muchas veces asumimos las diferencias como una condición de inferioridad, es fundamental creer en los otros como parte de nuestro mundo.

La intolerancia se reduce entonces a una conducta repulsiva y desafiante que puede traer consigo una serie de problemas y conflictos. Es importante que abandones ese pensamiento cerrado que busca encerrar a las otras personas, es fundamental que abras tu mente, respetes las ideas del otro y comiences a tolerar.

En Hakuna Matata pensamos todos los días en tu salud mental y por eso estamos dispuestos a escucharte en caso de que ya no toleres a la intolerancia…